lunes, 24 de enero de 2011

SISTEMA LIMBICO

EL ORIGEN NEUROLOGICO DE LAS EMOCIONES EN LOS SERES HUMANOS

Rodrigo Enríquez Meza, MD.
Docente Facultad de Educación.

Publicado en Revista Tiempos Nuevos #17 de agosto 2010

“El complicado mundo de las emociones incluye una amplia gama de conductas observables, sentimientos expresados y cambios en el estado corporal.”1

El ser humano es emotivo por naturaleza y por ello experimenta sentimientos, acciones emotivas y respuestas fisiológicas corporales conscientes y/o autónomas que se presentan de acuerdo al momento que vive, las experiencias previas, los estímulos provenientes del mundo externo y la herencia biológica. Las emociones por ello son subjetivas y variables, se constituyen en una característica propia de cada persona, y se pueden o no expresar a través del lenguaje oral, escrito o corporal, en ocasiones pueden estar aumentadas o disminuidas y constituir estados patológicos como son la depresión, el síndrome de ansiedad, el trastorno de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo y las alteraciones de la conducta social que a veces pueden producir pérdida del contacto con la realidad y atraer problemas legales y/o sociales que van en contra de la calidad de vida y el estado de bienestar de la persona y la comunidad.

“La emoción es un sentimiento privado y subjetivo. Los seres humanos pueden exhibir una extraordinaria gama de estados, que, a decir de ellos, sienten o experimentan. Estas declaraciones de experiencias subjetivas pueden tener o no indicadores manifiestos.”2

Algunos estudiosos de las emociones las han clasificado en grupos, uno de ello, el doctor Plutchik, en 1994 clasifico las emociones como positivas y negativas de acuerdo a las manifestaciones físicas de las mismas, para ello determinó la existencia de cuatro pares opuestos de emociones de los cuales se derivan las demás teniendo en cuenta la intensidad en la expresión de las mismas. Él considera que los pares de las emociones básicas son la alegría y la tristeza, el agrado y la repugnancia, la ira y el miedo, la expectativa y la sorpresa, de ellas surgen las demás emociones que experimentan los seres humanos a través de su existencia terrenal de acuerdo al momento individual vivido, (ver cuadro 1).

Cuadro 1. Clasificación de las emociones basado en Plutchik, 1994.

Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 555.

Todas las emociones se producen en el encéfalo porque en él hay áreas intercomunicadas que liberan neurotransmisores que actúan en las diferentes partes del mismo para dar origen a los sentimientos, respuestas fisiológicas y acciones emotivas. Estas áreas se conocen en conjunto con el nombre de sistema límbico, debido a su localización en la zona limítrofe del encéfalo, entre la corteza cerebral, sustancia gris formada por cuerpos neuronales periféricos, y las zonas basales en medio de los lóbulos temporales. Este término se ha utilizado desde 1878 cuando el médico francés Paul Broca describió el gran lóbulo límbico ubicado en el borde inferior de la corteza cerebral, del cual afirmaba estaba conformado por tres elementos nerviosos que tenían aspecto de una raqueta, el nervio y bulbo olfatorios eran descritos como el mango de la raqueta, y el giro cingulado y la parte inferior de la circunvolución del hipocampo como la parte superior de la raqueta. Actualmente se ha podido determinar que el sistema límbico tiene forma de la letra C, y se relaciona con varias estructuras cerebrales de las cuales obtiene la información que desencadena las respuestas emotivas y hacia las cuales envía dichas respuestas para ser expresadas o almacenadas en la memoria.

La palabra limbico significa borde. Originalmente, el termino limbico se utilizaba para describir las estructuras del borde en torno a las regiones basales del cerebro, pero a medida que se conocen mejor las funciones del sistema límbico, el termino sistema límbico se ha ampliado para referirse a todos los circuitos neuronales que controlan la conducta emocional y los impulsos motivacionales.3
El sistema límbico está compuesto por varias estructuras cerebrales entre las que se encuentran el lóbulo límbico, formado por la circunvolución del cuerpo calloso, la circunvolución subcallosa y el giro parahipocampal; las formaciones hipocampicas formadas por el hipocampo dorsal e hipocampo ventral (asta de Ammón, cuerpo flagelado, giro dentado y el subsuelo); el complejo amigdaloide, que se compone de la corteza periamigdalina, el núcleo amigdalino y la estría terminal; el área septal; las formaciones olfatorias en las que se incluye el bulbo, el pedúnculo y la estría olfatoria, el lóbulo piriforme; el núcleo dorso mediano y el núcleo anterior del tálamo óptico, el hipotálamo; la corteza cerebral orbito frontal y el núcleo accumbens, (ver figura 1). Estas estructuras están compuestas de sustancia gris, cuerpos neuronales, de donde parten muchas de las respuestas emotivas que se expresan al mundo mediante acciones conscientes, originadas en la corteza cerebral, o inconscientes, mediadas por el sistema nervioso autónomo. Las regiones pertenecientes al sistema límbico se encuentran en la parte medial e inferior de los lóbulos temporales, a ellas llega la información proveniente del exterior y del interior del cuerpo a través de los receptores sensoriales y de ellas parte una respuesta emotiva, acorde con lo vivido y experimentado previamente.

Figura 1. Cara medial del hemisferio cerebral derecho que muestra las estructuras que forman el sistema límbico.

Fuente: SNELL, Richard. Neuroanatomía clínica. 4 ed. Buenos Aires, Argentina : Panamericana, 1999. p. 318.

Además de la corteza límbica, cierto número de estructuras subcorticales conforman el sistema límbico. Las estructuras subcorticales incluyen el hipocampo, la amígdala y los núcleos septales. Dependiendo del autor, la lista de estructuras límbicas puede expandirse para incluir porciones del hipotálamo y del tálamo, la habénula, los núcleos rafe, el núcleo tegmental ventral, el núcleo acumbens, los núcleos basales (de Meynert), la corteza orbital frontal posterior y otras.4
 
Al sistema límbico llegan fibras nerviosas provenientes del lóbulo frontal, el cual es responsable de la modulación consciente de las emociones y del comportamiento social de los seres humanos. Otras fibras traen información cinestésica y dolorosa de la formación reticular del tallo cerebral las cuales desencadenan emociones propias de cada persona de acuerdo a las experiencias previas. Así mismo el sistema límbico también recibe información proveniente de las vísceras a través de las conexiones con el mesencéfalo. Por otro lado a él llegan fibras provenientes de las neuronas dopaminérgicas, serotoninérgicas y noradrenérgicas de todo el sistema nervioso central. También se sabe que del sistema límbico salen fibras nerviosas hacia la corteza cerebral y el tálamo para modular las respuestas emocionales de forma consciente y guardar memoria de las mismas. Así mismo parten fibras hacia el tallo cerebral para dar origen a las respuestas autónomas o inconscientes y hacia el hipotálamo para las respuestas endocrinas u hormonales.

La primera función descrita del sistema límbico fue la interpretación de los olores que llegan al cuerpo a través del sentido del olfato y por ello en 1890 se le denomino rinencéfalo o encéfalo nasal al creer que esa era la única función que tenían estas complejas estructuras. Con el paso del tiempo se ha podido establecer que el sistemas límbico no solo es responsable de la interpretación del los olores y es por eso que actualmente se sabe que este sistema tiene que ver con las emociones, la memoria y las respuestas autónomas, además se ha determinado que los olores percibidos tienen un gran tono emotivo en los humano, porque, en este sistema las células responsables del olfato tienen conexiones con el núcleo amigdalino o amígdala cerebral, en donde un olor agradable puede desencadenar respuestas emocionales positivas y un olor desagradable puede producir un efecto contrario, de igual forma al tener contacto esta región con el hipocampo, que tiene que ver con los procesos de memoria, los olores son almacenaos en forma de recuerdos para en el futuro ser evocados y desencadenar sentimientos de acuerdo con las experiencias previas.

“El lóbulo temporal ventromedial incluye estructuras límbicas que son importantes en el procesamiento emocional La formación hipocámpica es crítica para el almacenamiento y llamado de sucesos de memoria. La amígdala es el “corazón y alma emocional” del cerebro y coadyuva a generar ansiedad.”5

Antes de continuar es pertinente hacer una aclaración para los lectores, cuando se menciona a la amígdala no se hace referencia al tejido linfoide que se encuentra ubicado en las paredes laterales de la garganta y que es un órgano de protección de la misma, sino al conjunto de cuerpos neuronales del tejido nervioso, sustancia gris, que tiene forma de una pequeña almendra y que se encuentra ubica en la base de los hemisferios cerebrales, por algunos autores ha sido denominada como núcleo o cuerpo amigdalino para evitar la confusión.

“El núcleo amigdalino se denomina así porque se asemeja a una almendra. Se ubica por delante y en parte por encima de la punta del cuerno inferior del ventrículo lateral.”6

Toda la información llega a la amígdala o núcleo amigdalino y de ahí se dirige hacia el hipocampo donde se asocia y se relaciona con experiencias previas vividas, luego pasa a través de la sustancia blanca, axones neuronales, a la corteza cerebral y en ella se almacena en forma de memoria. Simultáneamente esto ocurre se genera una respuesta apropiada que regresa a la amígdala y de ella al hipotálamo y demás centros efectores en los cuales se desencadena la respuesta emotiva según la información recibida y procesada por la complejidad de este sistema. Esa respuesta puede ser expresada por medio de los sentimientos, las acciones motoras y posturales o por respuestas autónomas inconscientes como son la sudoración, el aumento de la respiración o la frecuencia cardiaca, las sensaciones digestivas, el enrojecimiento facial o la palidez, entre otras.

“El hipocampo es una elevación curva de sustancia gris que se extiende en toda la longitud del piso del cuerno inferior del ventrículo lateral. Su extremo anterior esta expandido y forma el pie del hipocampo. Se denomina hipocampo porque se asemeja a un caballito de mar en el corte coronal.”7

Figura 2. Corte coronal del hipocampo y las estructuras relacionadas.


Fuente: SNELL, Richard. Neuroanatomía clínica. 4 ed. Buenos Aires, Argentina : Panamericana, 1999. p. 320.

Las emociones también influyen sobre la respuestas motoras del cuerpo porque las emociones no solo tienen que ver con los sentimientos propios de cada ser si no también con las acciones. Cuando se está de buen ánimo el tono muscular aumenta y cuando se está deprimido el mismo disminuye, limitando la realización ideal de algunos movimientos que se pueden hacer evidentes en la vida cotidiana, esto es posible debido a las conexiones del sistema límbico con la corteza cerebral, en la que los cuerpos neuronales originan todos los actos conscientes del ser humano, en ella también se presentan los procesos intelectuales que hacen la diferencia con los animales inferiores.

El sistema límbico también da respuestas inconscientes por sus conexiones con el hipotálamo que es fundamental para las funciones vitales, en el se encuentran los centros reguladores de apetito, de la sed, la saciedad, la sexualidad y la regulación del sistema endocrino u hormonal, es responsable de procesos como el crecimiento, de la reproducción, del metabolismo, de la regulación de la temperatura, de la osmolaridad del plasma sanguíneo, entre otras. Así mismo se conecta con el tallo cerebral donde también se controlan funciones vitales como son la regulación de la función cardiovascular, respiratoria y digestiva, y por eso las emociones pueden manifestarse a través de cambios en estos sistemas.

Estas manifestaciones emocionales se pueden hacer evidentes a través del rostro de cada persona puesto que los músculos de la cara se influyen directamente de las emociones, cuando se está alegre en la cara se nota un brillo especial y se transmite a los demás esa alegría, de igual forma cuando se está triste la expresión de la cara es evidente. Algunos autores refieren que la cara se manifiesta de manera emocional por sí sola independiente del control consciente de los músculos de la expresión facial que son mediados por el nervio facial, aseguran que los movimientos emocionales son mediados de manera inconsciente por centros subcorticales responsables del sistema límbico. Además se sabe que las expresiones emocionales en la cara son asimétricas porque cada hemisferio cerebral, responsable de la mitad de la cara del mismo lado, responde de manera diferente a los estímulos, siendo el lado izquierdo más emotivo que el derecho.

“Algunos investigadores sugieren que el control cerebral de los movimientos faciales voluntarios es muy diferente del de los movimientos faciales inducidos por las emociones (Rinn, 1984). Mientras la activación voluntaria del núcleo del nervio facial se alcanza mediante el sistema corticoespinal, se presume que hay sistemas subcorticales implicados en la activación emocional de la cara.”8

Las neuronas del sistema límbico interactúan a través de sinapsis químicas que usan sustancias conocidas como neurotransmisores, de los cuales se sabe tienen que ver con los estados anímicos y de los cuales se han identificado a sustancias como la serotonina, la dopamina, la norepinefrina, las endorfinas y la histamina, como fundamentales en los procesos emocionales. De ellas la serotonina produce bienestar y relajación, es un inhibidor de la agresión, la ansiedad, el miedo y la depresión, regula el apetito actuando en el centro de la saciedad, equilibra el deseo sexual e interviene en el ciclo vigilia-sueño siendo responsable del sueño, también tiene que ver con la modulación de la actividad motora y cognitiva. Por su parte la dopamina tiene que ver con el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación del sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje. Por otra parte la norepinefrina o noradrenalina que es similar a la adrenalina interviene en los procesos de vigilia y buen humor, le permite al cuerpo estar activo, y se sabe que debe estar en equilibrio con la serotonina para prevenir la depresión. Así mismo las endorfinas, consideradas los opiáceos internos del cuerpo humano por su similitud con los opiáceos externos, son responsables de los estados de felicidad, el placer sexual y el control del dolor por su acción en el sistema nervioso central. Por otro lado actualmente se ha descubierto que la histamina tiene receptores en el encéfalo a través de los cuales funciona como un neurotransmisor excitatorio que estimula la liberación de otros neurotransmisores como la acetilcolina, la dopamina, la serotonina y la noradrenalina, además tiene que ver con la reducción del sueño y el aumento del estado de alerta, así mismo estimula la liberación de vasopresina y otros neurotransmisores que regulan la ingesta de agua y comida, el aumento de la actividad motora y el efecto analgésico.

La forma cómo funciona el sistema límbico aun no está clara y por ello existen en el momento varias teorías que intentan explicar la funcionalidad del mismo, de ellas la teoría más reciente es la teoría cognitiva de Schachter, en la cual sugiere que la intensidad de una emoción puede resultar afectada por las respuestas corporales simultáneamente mientras el encéfalo continua evaluando la situación, que es cambiante en el tiempo, y de la cual guarda memoria para el futuro. Anteriormente a esta teoría se originaron la teoría de la psicología popular, en la que se sugiere que las emociones son las desencadenantes de las respuestas fisiológicas corporales. Después de ella apareció la teoría de James-Lange, en la que plantean que las respuestas corporales son las que dan origen a las emociones y no al contrario como se proponía previamente. Posterior a ella y antes de la teoría de Schachter fue descrita la teoría de Cannon-Band, en la que se plantea que el cerebro interpreta la situación vivida para decidir y producir una emoción acorde con los estímulos recibidos del exterior, (Ver cuadro 2).

Cuadro 2. Diferentes enfoques de la cadena de acontecimientos que tienen lugar durante una respuesta emocional.


Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 557.

Por otro lado el sistema límbico por sus conexiones con el hipotálamo se comunica con la glándula hipófisis y por tanto puede originar manifestaciones a nivel del sistema endocrino, estas manifestaciones pueden ser evidentes en las respuestas fisiológicas desencadenadas por las diferentes emociones de los seres humanos. De igual manera las hormonas pueden repercutir en los estados emocionales, por ejemplo los andrógenos y la testosterona pueden aumentar la agresividad de los seres humanos, y es por eso que los hombres suelen ser más agresivos que las mujeres. Además son conocidos los efectos de la adrenalina y la noradrenalina, producidas en la medula de la glándula suprarrenal, en situaciones como el peligro, el miedo y el estrés, en las cuales suelen desencadenar respuestas de estimulación del sistema cardiovascular y respiratorio.

Para finalizar se puede afirmar que el sistema límbico se encuentra en la parte media del encéfalo y tiene conexiones con la mayor parte de las estructuras del mismo, de las cuales recibe información y a las cuales envía estímulos que desencadenan las emociones, además tiene conexiones con el sistema endocrino y también recibe influencia del mismo en el momento de desencadenar las emociones.


[1] ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE S. Marc. Psicología biológica. 1 ed. Barcelona : Ariel Neurociencia, 2001. p. 554.
[2] Ibid., p. 554
[3] GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed.  México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 820.
[4]CLARK, David, BOUTROS, Nashaat y MENDEZ, Mario. EL CEREBRO Y LA CONDUCTA, NEUROANATOMIA PARA PSICOLOGOS. 2 ed. Mexico : Manual Moderno. 2007. p. 265.
[5] Ibid., p. 228.
[6] SNELL, Richard. Neuroanatomía clínica. 4 ed. Buenos Aires : Panamericana, 1999. p. 319.
[7] Ibid., p. 318.
[8] ROSENZWEIG; LEIMAN y BREEDLOVE. Op.cit., p. 561.


BIBLIOGRAFIA

BUSTAMANTE, Jairo. NEUROANATOMÍA FUNCIONAL. 2 ed. Bogotá : Celsus, 1994. p. 301-310.

CLARK, David, BOUTROS, Nashaat y MENDEZ, Mario. EL CEREBRO Y LA CONDUCTA, NEUROANATOMIA PARA PSICOLOGOS. 2 ed. México : Manual Moderno. 2007. P. 211-279.

GARRISON, Mark y LOREDO, Olga. Psicología. 2 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2004. p. 141-161.

GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 817-829.

ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE S. Marc. Psicología biológica. 1 ed. Barcelona : Ariel Neurociencia, 2001. p. 551-630.

SNELL, Richard. Neuroanatomía clínica. 4 ed. Buenos Aires : Panamericana, 1999. p. 315-326.

lunes, 19 de julio de 2010

NEUROANATOMIA



PUEDES REVISAR LOS SIGUIENTES VINCULOS:
1. ATLAS DE NEUROANATOMIA
2. EL SISTEMA NERVIOSO
3. LIBROS DE NEUROANATOMIA
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5. NEUROBIOQUIMICA (UNIVERSIDAD JAVERIANA)
6.INTEGRACION Y CONTROL DEL SISTEMA NERVIOSO
7.SISTEMA NERVIOSO (GENERALIDADES)
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11.EMBRIOLOGIA
12.ACCION DE LA CAFEINA

VIGILIA Y SUEÑO: DOS PROCESOS FUNDAMENTALES EN LA VIDA DEL SER HUMANO

Rodrigo Enríquez Meza, MD.
Docente Facultad de Educación.

Publicado en REVISTA INSTITUCIONAL TIEMPOS NUEVOS No 15, IUCESMAG, AGOSTO DE 2008.

En el ser humano se presentan procesos que se repiten periódicamente y que son regulados por un reloj biológico preciso que se encuentra en la región inferior del cerebro, a nivel de una estructura nerviosa llamada hipotálamo, la cual está conformada por varios cuerpos de las neuronas, que en su interior contienen los núcleos celulares responsables de estos procesos cíclicos fundamentales durante la vida de los humanos.
 
Algunos de estos procesos, como la ingesta de alimentos y la liberación hormonal, se presentan varias veces durante el día y se conocen como ritmos ultradianos, otros, como el ciclo menstrual en la mujer, se presentan con una frecuencia de más de un día, y se conocen como infradianos, y otros como el de la vigilia y el sueño se presentan en el transcurso de un día y se conocen con el nombre de circadianos, ya que duran aproximadamente 24 horas, que es la misma duración del fenómeno natural determinado por los movimientos de la Tierra alrededor del Sol; sin embargo, independiente de los fenómenos externos, el ritmo de vigilia y sueño es de todos los días: “La mayoría de las funciones de los sistemas vivos presentan un ritmo de 24 horas aproximadamente. Dados que estos ritmos duran más o menos un día, reciben el nombre de ritmos circadianos (del latín circa, aproximadamente, y diez, día)”.1
 
La vigilia es el proceso fisiológico a través del cual el ser humano se pone en contacto con su medio externo, siendo conciente de sus actos y alcanzando su máximo desarrollo intelectual, lo que lo diferencia de las especies inferiores y lo pone en el pedestal más alto dentro de las criaturas que habitan el planeta.
 
Esta actividad se desarrolla a nivel del sistema nervioso central, en el cerebro, donde es necesaria la activación de la corteza de los hemisferios cerebrales por un grupo de células nerviosas (neuronas) que se encuentran en el sistema reticular activador del tallo cerebral, las cuales producen unas sustancias llamadas neurotransmisores (acetilcolina y noradrenalina) que son conducidas a la corteza cerebral para estimularla y así establecer las conexiones del ser humano con el mundo externo: “la corteza cerebral es el nivel más superior del sistema nervioso central y siempre funciona en asociación con los centros inferiores. Recibe gran cantidad de información y responde en forma precisa efectuando cambios apropiados”.2
 
Cuando la corteza cerebral está activa somos capaces de percibir sensaciones, detectar cambios en el medio, reconocer texturas, discriminar espacios, reconocer figuras, oír sonidos, oler aromas y degustar sabores, entre otros muchos estímulos que se presentan alrededor de la vida terrenal del hombre; estos estímulos son integrados y analizados con el fin de generar una respuesta motora o intelectual acorde con la información recibida. La percepción de estímulos de manera continua es lo que mantiene en actividad a la corteza cerebral y, por ende, permite conservar el estado de vigilia por el tiempo que duren los estímulos y/o se presente fatiga en las neuronas cerebrales por permanecer mucho tiempo en actividad:

La corteza cerebral debe considerarse como la ultima estación receptora que interviene a lo largo de una serie de estaciones que reciben información desde los ojos y oídos y órganos de la sensibilidad general. La función de la corteza es, en términos simples, discriminar y relacionar la información recibida con las memorias pasadas. Entonces, las aferencias sensitivas enriquecidas presumiblemente son descartadas, almacenadas o traducidas en acción.3
Por otro lado, la vigilia está directamente relacionada con el estado de conciencia del ser humano, porque la conciencia del individuo hace referencia a estar despierto, tener conocimiento de si mismo y del mundo que lo rodea, respondiendo a estímulos e interactuando con el medio en que se encuentra de una manera racional y adecuada con las leyes socio culturales en las que nace y se desarrolla: “la conciencia podría quizá describirse como la corriente continua de percepción de nuestro entorno o de la secuencia de pensamientos”.4


Los pensamientos o ideas que surgen en la el cerebro y que son expresados por el ser humano a través del lenguaje escrito o hablado se presentan por estimulación de varias áreas de la corteza cerebral de manera secuencial y en un orden estricto que permite estructurar un concepto claro y trasmitirlo a otros seres humanos, a diferencia de lo que ocurre en la cotidianidad en la cual se guarda y se obtiene un objeto de manera completa de un solo sitio; en la corteza cerebral un concepto se guarda y se estructura en varias partes de esta estructura cerebral y se ve influenciado por la estimulación de otras estructuras subcorticales, como son el tálamo (centro integrador de la información sensorial que llega al cuerpo) y el sistema límbico o de las emociones:

Por tanto cabe formular la siguiente definición de pensamiento según la actividad neuronal: un pensamiento es el resultado de un patrón de estimulación simultánea de muchas partes del sistema nervioso con una secuencia definida, en la que intervienen con casi toda certeza la corteza cerebral, el tálamo, el sistema límbico y la parte superior de formación reticular del tronco encefálico. Esta es la teoría holística de los pensamientos”.5
El estado de vigilia se complementa con otro proceso fisiológico, no menos importante, conocido como sueño, el cual es un proceso que sirve para que las neuronas de la corteza cerebral que han permanecido en actividad continua por varias horas del día. -y que por ello se encuentran fatigadas-. entren en un estado de reposo que les permita, después de unas horas de descanso, volver a estar activas y de esta forma comenzar un nuevo periodo de vigilia por activación de las neuronas del sistema activador reticular y la liberación de un neurotransmisor llamado noradrenalina: “sin embargo, si el cerebro permanece activado durante muchas horas, hasta las mismas neuronas del sistema activador se fatigarán. En consecuencia, el ciclo de retroalimentación positiva entre los núcleos reticulares mesencefálicos y la corteza se desvanece y los efectos hipnóticos de los centros del sueño asumen el mando, lo que lleva a una transición rápida del estado de vigilia a la de sueño”.6

El sueño es, entonces, un estado de inconciencia del ser humano del cual es posible regresar a la vigilia por la presencia de estímulos externos de tipo sonoro, lumínico o táctil y en el cual la actividad cerebral permanece constante, como se ha podido demostrar a través de estudios sobre la actividad cerebral durante este proceso. Estos estudios confirman la presencia de ondas eléctricas cerebrales en el electroencefalograma.
 
El sueño es complementario a la vigilia y se presenta cuando se fatigan las neuronas de la vigilia y entran en un periodo de descanso que le permite a las neuronas hipnóticas tomar el mando de la corteza cerebral y, por medio de la sustancia neurotransmisora llamada serotonina, llevar al ser humano a un estado de inconciencia pasajera antes de volver a despertar. Una vez se recuperan las neuronas del sistema activador reticular responsables de la vigilia se agotan las neuronas responsables del sueño y de ahí que el ser humano pueda regresar al estado de vigilia después de unas horas de sueño.
 
La fase del sueño es primordial, no sólo para el sistema nervioso, sino para otros sistemas del cuerpo. Así el sistema nervioso restablece su equilibrio natural en todos los centros nerviosos, puesto que si se permanece mucho tiempo despierto se presentan alteraciones en la conducta, en el pensamiento, en la actividad motora y emocional; en otros sistemas disminuye su actividad y el consumo de energía, lo que les permite entrar en actividad física máxima después de un periodo de sueño: “alguien puede pensar que el sueño es un suceso simple de la vida, sin embargo, para los psicólogo-biólogos es un extraordinario conjunto complejo y multifacético de conductas”.7
 
Se ha establecido que todos los seres humanos presentan dos tipos de sueño según la actividad cerebral, los cuales se intercalan mientras la persona duerme: el uno es reconfortante y recuperador y el otro es el sueño con sueños, en el cual, a pesar de estar inconciente, la actividad cerebral es similar a la de la vigilia. Estas fases del sueño tienen un patrón establecido y no se presentan al azar, además, varían de acuerdo a la edad en tiempo de duración (los recién nacidos duermen más que los jóvenes, y estos duermen más que los viejos), y la duración de las fases de los mismos también difiere según la edad.
 
El primero de ellos se conoce como sueño de ondas lentas o sueño no REM (de las siglas en ingles Rapid Eye Movement, movimientos oculares rápidos), y se ha denominado así porque el reporte del electroencefalograma durante este tipo de sueño muestra ondas más lentas y anchas que las de la vigilia; además, se le llama no REM, porque en él no se presentan movimientos oculares rápidos. Es recuperador para el ser humano, es un sueño tranquilo en el cual la actividad cerebral disminuye al igual que otras funciones del cuerpo como son la frecuencia cardiaca y respiratoria, y es conocido como sueño sin sueños, pero en realidad sí se presentan sueños, pero no se consolidan en la memoria, por lo cual se olvidan y no es posible recordarlos. Este tipo de sueño siempre se presenta al inicio de la noche y se repite varias veces, teniendo cada episodio una duración aproximada de 90 a 110 minutos. Cuando la persona se despierta en este tipo de sueño no recuerda lo que estaba soñando y se levanta muy bien, descansada y tranquila. Este tipo de sueño ocurre durante periodos más largos al comienzo de la noche y va disminuyendo a medida que trascurre, mientras el segundo tipo de sueño aumenta en duración. Se compone de cuatro etapas básicas que van de un sueño superficial a uno más profundo, desde la fase I a IV.
 
La fase I se conoce como adormecimiento, y consiste en el tránsito de la vigilia al sueño; es la fase de sueño ligero, en la que aún se perciben la mayoría de estímulos que suceden en el entorno (auditivos y táctiles). Esta fase es poco o nada reparadora, y en ella la actividad cerebral registrada en el electroencefalograma presenta un patrón de ondas irregular. El tono muscular está disminuido en relación a la vigilia y aparecen movimientos oculares lentos. La duración aproximada es de un 5% del tiempo total de sueño (1 a 10 minutos).
 
La fase II se conoce como sueño ligero, en ella se produce un bloqueo de las señales sensoriales que llegan al tálamo en el cerebro. Este bloqueo lleva a una desconexión del entorno, lo que facilita la conducta de dormir. El sueño de fase II es parcialmente reparador, lo que sugiere que no es suficiente para descansar completamente. En esta fase la actividad cerebral registrada en el electroencefalograma presenta ondas que varían entre voltajes altos y bajos. El tono muscular es menor que en la fase I y desaparecen los movimientos oculares, disminuye la frecuencia cardiaca y el ritmo respiratorio; es más difícil de despertar que en la fase I. La duración aproximada es de un 50% del tiempo total del sueño (más o menos 30 minutos). La fase I y II se conocen como sueño lento superficial porque en estas fases es fácil despertarse ante la presencia de cualquier estímulo externo.
 
La fase III, junto con la fase IV, se conocen como sueño delta o sueño lento profundo, porque en estas fases es más difícil de despertarse. Ocurre unos 20 a 25 minutos después de comenzar a dormir. En la fase III el bloqueo sensorial se intensifica en relación a la fase II y se presenta una mayor profundidad de sueño. Esta fase es esencial para que la persona descanse subjetiva y objetivamente. La actividad cerebral registrada en el electroencefalograma es preferentemente de ondas delta (ondas de bajo voltaje), aunque pude haber presencia de actividad con ondas theta. El tono muscular es aún más reducido que en fase II y tampoco hay movimientos oculares, la frecuencia cardiaca y el ritmo respiratorio disminuyen, lo mismo que la presión arterial. En esta fase y en la fase IV se libera la hormona del crecimiento, que es muy importante en los niños y adolescentes.
 
La fase IV es la fase de mayor profundidad del sueño, en la que la actividad cerebral es más lenta (predominio de actividad delta). Al igual que la fase III, es un período esencial para la restauración física y sobretodo psíquica del organismo. En esta fase el tono muscular es muy reducido, aunque no es la fase típica de los sueños, en algunas ocasiones pueden aparecer. Los sueños de fase IV son en forma de imágenes, luces, figuras, y nunca en forma de historia. Junto con la fase III ocupan el 20% del tiempo total de sueño. En una noche normal la fase IV dura apenas una hora o una hora y media, después retrocede a las etapas III, II y I para comenzar con el segundo tipo de sueño.


El segundo tipo de sueño se ha denominado de movimientos oculares rápidos (SMOR) o sueño REM (por las siglas en ingles Rapid Eye Movement), o sueño paradójico (porque a pesar de estar dormida la persona el cerebro muestra en el electornecefalograma las características de la vigilia). En éste se presentan los sueños típicos, en los que hay narraciones y vivencias que parecen reales. La actividad eléctrica cerebral de esta fase es rápida, muy similar a la de la vigilia. El tono muscular es nulo (atonía muscular o parálisis), lo que impide moverse mientras se sueña. La primera vez que aparece este tipo de sueño durante la noche suele ocurrir después de 90 a 100 minutos de empezar a dormir.
 
El comienzo del sueño paradójico es bastante claro, apareciendo de forma relativamente brusca, mientras que el fin es menos marcado. Comienza con mayor frecuencia después de la fase II del sueño de ondas lentas, ya que las fases III y IV, a medida que pasa la noche, dejan de presentarse con la frecuencia que lo hacen al comienzo de la misma. Este tipo de sueño puede terminar por un movimiento, seguido de un despertar o de algunos minutos de la fase I del sueño de ondas lentas o, aún, por una transición más progresiva hacia la fase II. Cuando la persona está muy cansada la duración de la descarga de sueño paradójico es muy breve, y puede incluso no presentarse. Por otra parte, cuando la persona ha descansado, la duración del sueño paradójico aumenta considerablemente, como si el cuerpo necesitara primero descansar para poder luego soñar. En el sueño paradójico se activa el Sistema Simpático y hay liberación de hormonas sexuales que preparan al cuerpo para actos de defensa-ataque y para la actividad sexual. La frecuencia cardiaca y respiratoria suelen ser irregulares y se evidencian erecciones en los hombres y vasodilatación vaginal en las mujeres; éste ocupa el 25% de la duración total del sueño, aumentando su tiempo de duración a medida que pasa la noche.
 
Estos dos tipos de sueños se intercalan durante la noche, produciendo ciclos cada 90 minutos en promedio, de los cuales los primeros 70 minutos corresponden al sueño de ondas lentas y los 20 minutos restantes al sueño paradójico. Durante cada ciclo va cambiando la duración del sueño paradójico, haciéndose cada vez más largo el tiempo que dura el mismo a medida que pasan las horas de la noche, así mismo las fases III y IV del sueño de ondas lentas van desapareciendo con el paso de las horas de la noche. Cuando la persona se despierta en la fase II del sueño de ondas lentas no recuerda lo que estaba soñando, mientras que cuando el despertar ocurre en el sueño de movimientos oculares rápidos sí recuerda lo que soñaba y puede despertar con miedo o susto si lo que soñaba era algo desagradable o amenazante. Al despertar los centros del sueño disminuyen su actividad y, por ende, la producción de serotonina y los centros de la vigilia retoman el comando del sistema nervioso central por la liberación de noradrenalina y la activación de las diferentes áreas de la corteza cerebral que ponen en contacto al ser humano nuevamente con la realidad, para así dar por terminado un ciclo diario de vigilia y sueño y comenzar uno nuevo, esto se hace evidente en el hipnograma mostrado en la figura 1.



Figura 1. Hipnograma


FUENTE: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 526.

En la Figura 1 se observan en el eje vertical las diferentes fases del sueño de ondas lentas y el sueño de movimientos oculares rápidos (REM); en el eje horizontal se numeran las horas del día, comenzando con la primera hora de sueño de un adulto joven. A medida que pasan las horas de la noche, en la gráfica se evidencia que la duración del sueño de movimientos oculares rápido (color amarillo) es mayor, de igual forma a medida que pasan las horas de sueño se hace visible la desaparición de las fases III y IV del sueño de ondas lentas.

Por otra parte, es importante resaltar que durante la vida de un ser humano el tiempo que una persona duerme no es el mismo y que la duración del sueño de ondas lentas y de movimientos oculares rápidos tampoco lo es, por ello en la Figura 2 se muestra la duración de la vigilia y de los sueños de movimientos oculares rápidos y de ondas lentas, desde el nacimiento hasta la edad avanzada; en ella se aprecia cómo en los primeros años de vida se duerme mucho y aproximadamente la mitad del tiempo de sueño corresponde a sueño de movimientos oculares rápidos; en la edad adulta, se duerme unas ocho horas en promedio cada noche, de las cuales el 20% corresponde a sueño de movimientos oculares rápidos; finalmente, en la edad avanzada las horas de sueño van disminuyendo progresivamente a medida que aumenta la edad, y el tiempo que la persona presenta sueño de movimientos oculares rápidos también disminuye.



Figura 2. Pautas de sueño en los seres humanos.
Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 526.


En conclusión el sueño es complementario con la vigilia durante toda la vida, siendo variable la duración de los mismos durante el transcurrir de la misma por ello para presentar un correcto accionar en la sociedad es fundamental un buen descanso a través de un sueño reconfortante que permita el mejor desempeño del ser humano durante la vigilia.


[1] ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE S., Marc. Psicología biológica. Barcelona : Ariel Neurociencia, 2001. p. 514.
[2] SNELL, Richard. Neuroanatomía clínica. 4 ed. Buenos Aires, Argentina : Panamericana, 1999. p. 293.
[3] Ibid., p. 305.
[4] GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 809.
[5] Ibid., p. 809.
[6] Ibid., p. 833.
[7]  ROSENZWEIG; LEIMAN y BREEDLOVE, Op. cit., p. 523.
 
BIBLIOGRAFÍA
GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 799-839.


ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE S. Marc. Psicología biológica. Barcelona : Ariel Neurociencia, 2001. p. 513-550.

SNELL, Richard. Neuroanatomía clínica. 4 ed. Buenos Aires, Argentina : Panamericana, 1999. p. 292-314.

FUNCIONES INTELECTUALES

MEMORIA, UNA CAPACIDAD DEL SER HUMANO, A TRAVÉS DE LA CUAL RECUERDA EVENTOS PREVIOS Y APRENDE

Rodrigo Enríquez Meza, MD.
Docente Facultad de Educación.

Publicado en REVISTA INSTITUCIONAL TIEMPOS NUEVOS No 16, IUCESMAG, AGOSTO DE 2009.

“La memoria es la capacidad que tiene el cerebro de conservar la información y manifestarla posteriormente, cuando sea requerida.”1

Esta capacidad intrínseca del ser humano le permite almacenar y evocar acciones, conceptos y emociones que experimenta durante la vida, además es fundamental en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo intelectual, algunos autores refieren que el aprendizaje no seria posible sin la memoria, por lo cual los consideran dos procesos complementarios y recíprocos. Por otra parte la memoria permite desarrollar habilidades específicas para interactuar en la sociedad y progresar en los diferentes campos cotidianos y profesionales por medio de la apropiación del conocimiento y la puesta en práctica del mismo a través de actividades motoras especificas.

La memoria hace parte de las funciones intelectuales de los humanos y por lo tanto se encuentra en la corteza cerebral del encéfalo, una delgada capa formada por la reunión de cuerpos neuronales ubicada en la región periférica de los hemisferios cerebrales en el interior del cráneo. En ella las sinapsis, conexiones interneuronales, y las neuronas mismas son las responsables del proceso de almacenamiento de la información y de la evocación de los recuerdos en el momento que fuese necesario, para lo cual estas neuronas tienen conexiones con otras neuronas en las regiones del interior del encéfalo, principalmente con las de la región que se ha denominado como el hipocampo, la cual esta ubicada en el lóbulo temporal de los hemisferios cerebrales, también se conectan con los cuerpos neuronales que se encuentran en los ganglios basales del cerebro, estas regiones al parecer no almacenan información pero si contribuyen a que se almacene en la corteza cerebral, en algunas personas que han sufrido lesiones del hipocampo los investigadores han demostrado que hay dificultad para almacenar información a largo plazo posterior a la lesión de esta región del encéfalo.

“La parte funcional de la corteza cerebral comprende una fina capa de neuronas que cubre la superficie de todas las circunvoluciones. Esta capa tiene un espesor de solo 2 a 5 milímetros y un área total aproximada de un cuarto de metro cuadrado. La corteza cerebral contiene en total cien mil millones de neuronas.”2

El proceso de almacenamiento comienza con el ingreso de información por medio de los receptores sensoriales que se encuentran en la piel, los órganos de los sentidos y los diferentes sistemas del cuerpo, los cuales detectan cambios físicos, químicos, mecánicos, lumínicos y térmicos, los registran y permiten que la información ingrese al cuerpo a través de los nervios sensitivos, los cuales se dirigen al encéfalo, unos atravesando la medula espinal y otros de manera directa ingresando al encéfalo por medio de los agujeros del cráneo. Ahí la información es integrada, analizada y almacenada de acuerdo con la trascendencia e importancia que ella tenga para la persona, las cosas de mayor interés se almacenan por más tiempo para después ser recordadas y utilizadas cuando sea necesario. Las que no tienen relevancia en ese momento pueden generar un cambio en la neurona y / o en la sinapsis por un corto periodo de tiempo y después se pueden olvidar.

Se puede considerar que los mecanismos generales de la memoria tienen tres fases; la primera es la fase de registro de la información y su catalogación según la variedad del estimulo. De inmediato se entra a la fase de procesamiento y almacenamiento de la información, en la cual ésta puede permanecer un tiempo corto, dando origen a la memoria a corto plazo, o puede consolidarse en memoria de largo plazo por reforzamiento de los mecanismos de almacenamiento o consolidación. La tercera fase es la de evocación o recuperación de la información en el momento adecuado.3
Para algunos autores la memoria se presenta por cambios a nivel de las sinapsis neuronales, cada vez que una información pasa por las uniones neuronales, sinapsis, la respuesta a dicha información es más rápida porque las sinapsis guardan recuerdo de la información a través de los cambios en las estructuras sinápticas y los neurotransmisores existentes en ellas, de ahí es posible que algunas personas ejecuten una actividad física o intelectual cada vez más rápido y mas eficientemente cuando la realizan varias veces, de igual forma ocurre cuando un estimulo es repetitivo, la respuesta a dicho estimulo cada vez se presentara con mayor rapidez. Se cree que los cambios en las sinapsis que generan los recuerdos tienen varios mecanismos que suelen afectar a las neuronas presinapticas y postsinápticas, en las cuales se pueden aumentar el número de moléculas de neurotransmisores y así aumentar la respuesta post sináptica, también pueden aumentar la sensibilidad de las terminales post sinápticas a los neurotransmisores o se pueden generar cambios en la tasa de inactivación de los neurotransmisores, o pueden aumentar la liberación de neurotransmisores por varios axones de neuronas presinapticas. Estos mecanismos generan cambios en las sinapsis de forma permanente que tienen relación con el proceso de almacenamiento de la memoria a largo plazo, para ello también se cree que es fundamental la formación de proteínas en las sinapsis. Los neurotransmisores son sustancias que actúan en las sinapsis permitiendo que las neuronas se intercomuniquen entre si, se sabe de mas o menos 30 sustancias que cumplen esta función, y de ellas las que se ha encontrado que tienen que ver con el proceso de la memoria son la acetilcolina, la adrenalina, la noradrenalina, la vasopresina, los opioides y el GABA (acido gama amino butírico), así también tienen que ver en este procesos las sustancias agonistas (que cumple la misma función) y antagonistas (que cumplen la función contraria) de estos agentes.

Fisiológicamente los recuerdos se producen por variaciones de la sensibilidad de trasmisión sináptica de una neurona a la siguiente como resultado de la actividad neuronal previa. Estas variaciones a su vez generan nuevas vías o vías facilitadas de trasmisión de las señales por los circuitos neuronales del cerebro. Las vías nuevas o facilitadas se denominan huellas de la memoria. Son importantes debido a que una vez establecidas, la mente pensante puede activarlas para reproducir los recuerdos.4
Al proceso de memoria según otros autores también contribuye que las neuronas de la corteza cerebral guardan recuerdo en su interior de la información que llega a ellas, esta información ingresa al interior del cuerpo neuronal y se dirige al núcleo donde interactúa con el ADN celular, generando en el un cambio, que es temporal si la información no tiene trascendencia en ese momento, mas si requiere ser recordada por más tiempo, por su utilidad, el cambio generado en el ADN será trascrito al ARN del nucleolo para que pueda perdurar en el interior de la neurona y que después de un tiempo sea olvidado si no es relevante para la persona, sin embargo si la información debe perdurar en el tiempo debido a su importancia pasa a un tercer estadio de la memoria, por medio del cual la información contenida en el ARN es trascrita por los ribosomas en un material estable, como son las proteínas que permiten recordar por mucho tiempo lo almacenado, estos recuerdos pueden durar muchos años o incluso toda la vida, si dura toda la vida se convierte en lo que se ha denominado memoria permanente y de ella hace parte la información propia de cada ser, como es el nombre, los datos personales y familiares, la dirección de la vivienda y el numero de teléfono, entre otros, también los cocimientos propios de la profesión y las leyes sociales que permiten interactuar diariamente con los demás seres humanos en el sitio en que se encuentre.

“Para algunos investigadores, estos cambios serian de naturaleza química y consistirían en la síntesis de moléculas proteicas, propias de cada información, a partir del ARN del cuerpo celular.”5

A estos estadios de almacenamiento de información en las neuronas son a los que sé conoce como memoria a corto, a mediano y a largo plazo, o memoria reciente, intermedia y remota. La memoria a corto plazo se presenta por almacenamiento de la información en el ADN neuronal y es una información que ingresa a la célula y se recuerda por algunos segundos o minutos pero después de ser utilizada se olvida, como ejemplo de ella se presenta el caso en el cual el ser humano busca en el directorio un numero telefónico, lo recuerda mientras se usa y después lo olvida siempre y cuando no sea de utilidad constante en el futuro. La memoria a mediano plazo corresponde al almacenamiento de la información en el ARN celular, en este tipo de memoria la información tiene algo de relevancia y es almacenada por días o semanas para ser recordada y utilizada, en ocasiones puede ser olvidada o pasar al tercer tipo de almacenamiento en el cual es almacenada por largo tiempo, en este tipo se encuentran los recados, la lista de víveres que hacen falta y la preparación de un examen académico entre otras. La memoria a largo plazo es una memoria que perdura por años o incluso toda la vida, es la información que se almacena en forma de proteínas en el interior neuronal y que tiene la trascendencia necesaria para permitirnos desarrollarnos en la sociedad y en el campo profesional, de ella hacen parte la capacidad de recordar nombres, caras, direcciones, oficios, el lenguaje, las leyes, los movimientos, las formas, tamaños y toda la información que nos permite crecer e interactuar en el mundo.

Además de estos tipos de memoria también el encéfalo nos permite recordar movimientos y estímulos sensoriales, lo cual se conoce como memoria practica y sensorial, por medio de la memoria práctica un deportista puede ejecutar un movimiento repetitivo en el campo de juego o en campo artístico o cultural. Por medio de la memoria sensorial el ser humano es capaz de reconoce una voz al teléfono, un olor aromático, un sabor determinado, un tamaño, un color, una forma, una textura y otras sensaciones propias de cada ser. Para algunos autores existirían tantos tipos de memoria como zonas en la corteza cerebral, cada una especifica según las diferentes habilidades cognitivas, sensoriales y prácticas del ser humano.

“Cuando el estimulo es visual se la conoce como memoria icónica y cuando es auditivo, como memoria ecoica. Este tipo de memoria es esencial en los procesos de la visión, la lectura y la audición, puesto que permite el reconocimiento inmediato de letras, objetos y sonidos.”6

Por otro lado la psicología biológica maneja una hipótesis en la cual de acuerdo al tiempo divide la memoria en memoria sensorial inmediata, que es la que se capta a través de los sentidos de la vista (icónica) y el oído (ecoica); la memoria a corto plazo, dura segundos a minutos, máximo un día; la memoria a mediano plazo, dura días a una semana; y la memoria a largo plazo, dura semanas, meses, años o toda la vida. Para lo anterior describe la hipótesis de la memoria como un proceso de traza múltiple, donde los diferentes tipos de memoria se presentan a través del tiempo de manera individual de acuerdo a la intensidad del estimulo. Estos fenómenos se presentan por la forma en que llega la información al cuerpo, la intensidad de la misma, la forma de almacenamiento, la trascendencia que ella tenga y el estado emocional de la persona.

Figura 1. Hipótesis de la memoria como un proceso de traza múltiple.


Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 644.

“Hipótesis de la memoria como un proceso de traza múltiple. Según esta hipótesis, una memoria sensorial inmediata breve es seguida por una traza de memoria a corto plazo, al que puede seguir una traza de memoria a mediano plazo. Si el aprendizaje es lo bastante sólido, también se puede establecer una traza de memoria a largo plazo.”7

La memoria a largo plazo a su vez se divide en dos subtipos denominados memoria declarativa y memoria no declarativa o procedimental, la primera hace referencia a la memoria que tiene que ver con la formación del ser humano y los hechos propios del aprendizaje, mientras que la segunda es responsable del aprendizaje práctico o de ejecución de actividades.

La memoria declarativa a su vez se divide en memoria episódica, se compone de los recuerdos autobiográficos y los episodios específicos en la vida de cada ser, y en memoria semántica, que tiene que ver con el significados de las palabras y las acciones. La memoria no declarativa a su vez se divide en el aprendizaje de destrezas, la tarea de preparación y el condicionamiento, los cuales son dependientes de la forma en que se aprende y se almacena la información en las diferentes regiones del encéfalo, ya que muchas regiones del encéfalo tienen que ver con los procesos de aprendizaje y memoria, en ellas se puede encontrar que una región puede intervenir en los diferentes procesos y que hay regiones exclusivas para algunos tipos de información.

Figura 2. Regiones cerebrales implicadas en diferentes tipos de aprendizaje y memoria.


Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 661.


A diferencia de lo que ocurre en la vida diaria en la cual un objeto se guarda por completo en un solo sitio en el encéfalo la información se guarda en muchas neuronas simultanea y secuencialmente, de acuerdo a su especificidad, en las neuronas del lóbulo frontal de los hemisferios cerebrales se guarda la información que tiene que ver con el comportamiento social, las normas legales y los movimientos corporales, en el lóbulo parietal la información sensorial, en el lóbulo occipital la información visual, en el lóbulo temporal la información auditiva y del lenguaje, y en el lóbulo insular la información visceral. De igual manera en los hemisferios cerebrales se guarda información específica de acuerdo a la especificidad de cada hemisferio, en el derecho lo artístico, lo musical, lo cultural, el reconocimiento de caras y dibujos, en el izquierdo el lenguaje, el conocimiento científico, los nombres, la habilidad numérica y los actos complejos. Todo esto ocurre porque cada parte de nuestro encéfalo cumple una función exclusiva, aunque en el momento no se ha podido aclarar porque se presenta la asimetría en el funcionamiento de los hemisferios cerebrales.


El proceso de reconocimiento nos ayuda a entender mejor cómo la información se encuentra almacenada en la memoria. Reconocemos el sonido de un instrumento musical (digamos, el piano), sin importar la música que se toque. También reconocemos una canción cualquiera que sea el instrumento en el que se ejecute. Este patrón de reconocimiento denota que un elemento de información puede ser “puesto en un índice” o catalogado en varios “encabezados”, para que podamos localizarlo en varias formas. Así la “hermosa cajera del Banco Nacional” podría estar catalogada bajo “Banco Nacional”, “personas de servicio”, “amigas potenciales”, “rubias”, y algunos otros encabezados. Cuanto mayor sea el número de categorías en que está archivado un elemento, más fácil será recuperarlo de la memoria.8
Cuando se requiere recordar un concepto, se estimulan secuencial y simultáneamente varias zonas de la corteza cerebral para poder evocar la información pertinente, esto es lo que actualmente se conoce como teoría holística del pensamiento y tiene que ver con el concepto de ensamblajes neuronales.


De ahí que Hebb sugiera el concepto de ensamblajes celulares, es decir, grandes grupos de células que tienden a ser operativas al mismo tiempo, porque han sido activadas simultáneamente o de manera muy consecutiva en el pasado. Estos grupos incluirán células que están muy dispersas por el cerebro y que no exhiben necesariamente ninguna disposición especial ordenada. La excitación de las células en una parte del ensamblaje tendería a activar otras de sus células y, de este modo, excitar el conjunto.9
Para que se pueda recordar la información que llega al encéfalo esta debe pasar por las fases de codificación, consolidación y recuperación, en la fase de codificación se clasifica la información, en la fase de consolidación las neuronas de la corteza cerebral hacen que se pase de la memoria a corto plazo a la de largo plazo, de acuerdo a la relevancia que tiene la información que llega a esas neuronas, y en la fase de recuperación se puede recuperar la información a través de los principios de la teoría holística del pensamiento y el concepto de ensamblajes neuronales.

Figura 3. Hipótesis sobre los procesos de memoria: codificación, consolidación y recuperación.

Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 652.

No es posible recordar toda la información que llega al encéfalo porque se sobresaturaría de información y la cabeza seria de un tamaño gigante, por ello los filtros de interés son los encargado de determinar cual es la información pertinente de almacenar y cual no, en esto filtros intervienen las necesidades propias de cada ser, el estilo de vida, la dieta, la herencia, las emoticones y el desarrollo del encéfalo.

Es decir, el cerebro es inundado de información sensitiva procedente de todos nuestros sentidos. Si la mente intentara recordar toda esta información, la capacidad de memoria del cerebro quedaría desbordada en minutos. Afortunadamente, el cerebro tiene una capacidad peculiar de aprender a desechar la información carente de interés. Esto se debe a la inhibición de las vías sinápticas de esta información; el efecto resultante se llama habituación y representa un tipo de memoria negativa.

En cambio el cerebro tiene una capacidad automática y diferente de facilitar y almacenar las huellas de la memoria de la información con consecuencias importantes, como el dolor o el placer. Esta es la memoria positiva, resultado de la facilitación de las vías sinápticas. El proceso se denomina sensibilización de la memoria. 10

La memoria es fundamental en el proceso de aprendizaje, puesto que el aprendizaje se logra cuando el ser humano es capaz de recordar una información almacenada previamente en las neuronas cerebrales. Estos dos procesos en ocasiones se pueden ver afectados por el estado anímico de la persona ya que las neuronas de la corteza cerebral tienen conexiones con las neuronas de la zona límbica o de las emociones, cuando se esta de buen animo se aprende y se recuerda con más facilidad y cuando se esta deprimido o preocupado estos procesos no se ejecutan adecuadamente y es más difícil de almacenar la información recogida por los sentidos y por tanto es también mas difícil de recordarla. Por otro lado cuando un estudiante esta sometido a estrés por un examen que debe presentar produce hormonas que pueden bloquear las sinapsis de las neuronas de la corteza cerebral y hacer que el estudiante conteste erradamente aunque este bien preparado y sepa las respuestas correctas, por ello algunos autores refieren que en un examen de conocimiento no se mide lo que el estudiante sabe sino su capacidad neuronal de responder al estrés, los que mejor se adaptan tienen buenos resultados en la prueba, a esta capacidad de adaptarse al estrés y otros cambios del medio se conoce como plasticidad neuronal. También se sabe que las personas jóvenes aprenden y memorizan con más facilidad que los niños y los ancianos debido a que tienen una gran plasticidad neuronal que les permite adaptarse con facilidad a los cambios del mundo moderno.Concluyendo para el ser humano la memoria es una capacidad fundamental que le permite subsistir en medio de la sociedad, aprendiendo conocimientos fundamentales para el desarrollo de su intelecto, su sensibilidad y su motricidad, además conforma un proceso que aun con los avances tecnológicos y científicos existentes en el momento no es posible aclarar y para el cual a nivel mundial actualmente se manejan hipótesis que dejan en claro la gran complejidad en el funcionamiento del encéfalo humano como centro responsable de los procesos intelectuales que diferencian a los seres humanos de los otros animales que habitan el mundo.



[1] BUSTAMANTE, Jairo. NEUROANATOMÍA FUNCIONAL. 2 ed. Bogotá : Celsus, 1994. p.307.
[2]GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed.  México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 799.
[3] BUSTAMANTE, Jairo. Op.cit., p.307.
[4] GUYTON, Arthur y HALL, John E. Op.cit., p. 810.
[5] BUSTAMANTE, Jairo. Op.cit., p.308.
[6] Ibid.,  p.307.
[7] ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica.  Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 644. 
[8] GARRISON, Mark y LOREDO, Olga. Psicología. 2 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2004. p. 113.
[9] ROSENZWEIG; LEIMAN y BREEDLOVE. Op.cit., p.  677.
[10] GUYTON, Arthur y HALL, John E. Op.cit., p. 810.

BIBLIOGRAFIA

GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 799-815.

BUSTAMANTE, Jairo. NEUROANATOMÍA FUNCIONAL. 2 ed. Bogotá : Celsus, 1994. p. 397-309.

GARRISON, Mark y LOREDO, Olga. Psicología. 2 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2004. p. 103-119.

ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE S. Marc. Psicología biológica. Barcelona : Ariel Neurociencia, 2001. p. 631-710.