lunes, 19 de julio de 2010

FUNCIONES INTELECTUALES

MEMORIA, UNA CAPACIDAD DEL SER HUMANO, A TRAVÉS DE LA CUAL RECUERDA EVENTOS PREVIOS Y APRENDE

Rodrigo Enríquez Meza, MD.
Docente Facultad de Educación.

Publicado en REVISTA INSTITUCIONAL TIEMPOS NUEVOS No 16, IUCESMAG, AGOSTO DE 2009.

“La memoria es la capacidad que tiene el cerebro de conservar la información y manifestarla posteriormente, cuando sea requerida.”1

Esta capacidad intrínseca del ser humano le permite almacenar y evocar acciones, conceptos y emociones que experimenta durante la vida, además es fundamental en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo intelectual, algunos autores refieren que el aprendizaje no seria posible sin la memoria, por lo cual los consideran dos procesos complementarios y recíprocos. Por otra parte la memoria permite desarrollar habilidades específicas para interactuar en la sociedad y progresar en los diferentes campos cotidianos y profesionales por medio de la apropiación del conocimiento y la puesta en práctica del mismo a través de actividades motoras especificas.

La memoria hace parte de las funciones intelectuales de los humanos y por lo tanto se encuentra en la corteza cerebral del encéfalo, una delgada capa formada por la reunión de cuerpos neuronales ubicada en la región periférica de los hemisferios cerebrales en el interior del cráneo. En ella las sinapsis, conexiones interneuronales, y las neuronas mismas son las responsables del proceso de almacenamiento de la información y de la evocación de los recuerdos en el momento que fuese necesario, para lo cual estas neuronas tienen conexiones con otras neuronas en las regiones del interior del encéfalo, principalmente con las de la región que se ha denominado como el hipocampo, la cual esta ubicada en el lóbulo temporal de los hemisferios cerebrales, también se conectan con los cuerpos neuronales que se encuentran en los ganglios basales del cerebro, estas regiones al parecer no almacenan información pero si contribuyen a que se almacene en la corteza cerebral, en algunas personas que han sufrido lesiones del hipocampo los investigadores han demostrado que hay dificultad para almacenar información a largo plazo posterior a la lesión de esta región del encéfalo.

“La parte funcional de la corteza cerebral comprende una fina capa de neuronas que cubre la superficie de todas las circunvoluciones. Esta capa tiene un espesor de solo 2 a 5 milímetros y un área total aproximada de un cuarto de metro cuadrado. La corteza cerebral contiene en total cien mil millones de neuronas.”2

El proceso de almacenamiento comienza con el ingreso de información por medio de los receptores sensoriales que se encuentran en la piel, los órganos de los sentidos y los diferentes sistemas del cuerpo, los cuales detectan cambios físicos, químicos, mecánicos, lumínicos y térmicos, los registran y permiten que la información ingrese al cuerpo a través de los nervios sensitivos, los cuales se dirigen al encéfalo, unos atravesando la medula espinal y otros de manera directa ingresando al encéfalo por medio de los agujeros del cráneo. Ahí la información es integrada, analizada y almacenada de acuerdo con la trascendencia e importancia que ella tenga para la persona, las cosas de mayor interés se almacenan por más tiempo para después ser recordadas y utilizadas cuando sea necesario. Las que no tienen relevancia en ese momento pueden generar un cambio en la neurona y / o en la sinapsis por un corto periodo de tiempo y después se pueden olvidar.

Se puede considerar que los mecanismos generales de la memoria tienen tres fases; la primera es la fase de registro de la información y su catalogación según la variedad del estimulo. De inmediato se entra a la fase de procesamiento y almacenamiento de la información, en la cual ésta puede permanecer un tiempo corto, dando origen a la memoria a corto plazo, o puede consolidarse en memoria de largo plazo por reforzamiento de los mecanismos de almacenamiento o consolidación. La tercera fase es la de evocación o recuperación de la información en el momento adecuado.3
Para algunos autores la memoria se presenta por cambios a nivel de las sinapsis neuronales, cada vez que una información pasa por las uniones neuronales, sinapsis, la respuesta a dicha información es más rápida porque las sinapsis guardan recuerdo de la información a través de los cambios en las estructuras sinápticas y los neurotransmisores existentes en ellas, de ahí es posible que algunas personas ejecuten una actividad física o intelectual cada vez más rápido y mas eficientemente cuando la realizan varias veces, de igual forma ocurre cuando un estimulo es repetitivo, la respuesta a dicho estimulo cada vez se presentara con mayor rapidez. Se cree que los cambios en las sinapsis que generan los recuerdos tienen varios mecanismos que suelen afectar a las neuronas presinapticas y postsinápticas, en las cuales se pueden aumentar el número de moléculas de neurotransmisores y así aumentar la respuesta post sináptica, también pueden aumentar la sensibilidad de las terminales post sinápticas a los neurotransmisores o se pueden generar cambios en la tasa de inactivación de los neurotransmisores, o pueden aumentar la liberación de neurotransmisores por varios axones de neuronas presinapticas. Estos mecanismos generan cambios en las sinapsis de forma permanente que tienen relación con el proceso de almacenamiento de la memoria a largo plazo, para ello también se cree que es fundamental la formación de proteínas en las sinapsis. Los neurotransmisores son sustancias que actúan en las sinapsis permitiendo que las neuronas se intercomuniquen entre si, se sabe de mas o menos 30 sustancias que cumplen esta función, y de ellas las que se ha encontrado que tienen que ver con el proceso de la memoria son la acetilcolina, la adrenalina, la noradrenalina, la vasopresina, los opioides y el GABA (acido gama amino butírico), así también tienen que ver en este procesos las sustancias agonistas (que cumple la misma función) y antagonistas (que cumplen la función contraria) de estos agentes.

Fisiológicamente los recuerdos se producen por variaciones de la sensibilidad de trasmisión sináptica de una neurona a la siguiente como resultado de la actividad neuronal previa. Estas variaciones a su vez generan nuevas vías o vías facilitadas de trasmisión de las señales por los circuitos neuronales del cerebro. Las vías nuevas o facilitadas se denominan huellas de la memoria. Son importantes debido a que una vez establecidas, la mente pensante puede activarlas para reproducir los recuerdos.4
Al proceso de memoria según otros autores también contribuye que las neuronas de la corteza cerebral guardan recuerdo en su interior de la información que llega a ellas, esta información ingresa al interior del cuerpo neuronal y se dirige al núcleo donde interactúa con el ADN celular, generando en el un cambio, que es temporal si la información no tiene trascendencia en ese momento, mas si requiere ser recordada por más tiempo, por su utilidad, el cambio generado en el ADN será trascrito al ARN del nucleolo para que pueda perdurar en el interior de la neurona y que después de un tiempo sea olvidado si no es relevante para la persona, sin embargo si la información debe perdurar en el tiempo debido a su importancia pasa a un tercer estadio de la memoria, por medio del cual la información contenida en el ARN es trascrita por los ribosomas en un material estable, como son las proteínas que permiten recordar por mucho tiempo lo almacenado, estos recuerdos pueden durar muchos años o incluso toda la vida, si dura toda la vida se convierte en lo que se ha denominado memoria permanente y de ella hace parte la información propia de cada ser, como es el nombre, los datos personales y familiares, la dirección de la vivienda y el numero de teléfono, entre otros, también los cocimientos propios de la profesión y las leyes sociales que permiten interactuar diariamente con los demás seres humanos en el sitio en que se encuentre.

“Para algunos investigadores, estos cambios serian de naturaleza química y consistirían en la síntesis de moléculas proteicas, propias de cada información, a partir del ARN del cuerpo celular.”5

A estos estadios de almacenamiento de información en las neuronas son a los que sé conoce como memoria a corto, a mediano y a largo plazo, o memoria reciente, intermedia y remota. La memoria a corto plazo se presenta por almacenamiento de la información en el ADN neuronal y es una información que ingresa a la célula y se recuerda por algunos segundos o minutos pero después de ser utilizada se olvida, como ejemplo de ella se presenta el caso en el cual el ser humano busca en el directorio un numero telefónico, lo recuerda mientras se usa y después lo olvida siempre y cuando no sea de utilidad constante en el futuro. La memoria a mediano plazo corresponde al almacenamiento de la información en el ARN celular, en este tipo de memoria la información tiene algo de relevancia y es almacenada por días o semanas para ser recordada y utilizada, en ocasiones puede ser olvidada o pasar al tercer tipo de almacenamiento en el cual es almacenada por largo tiempo, en este tipo se encuentran los recados, la lista de víveres que hacen falta y la preparación de un examen académico entre otras. La memoria a largo plazo es una memoria que perdura por años o incluso toda la vida, es la información que se almacena en forma de proteínas en el interior neuronal y que tiene la trascendencia necesaria para permitirnos desarrollarnos en la sociedad y en el campo profesional, de ella hacen parte la capacidad de recordar nombres, caras, direcciones, oficios, el lenguaje, las leyes, los movimientos, las formas, tamaños y toda la información que nos permite crecer e interactuar en el mundo.

Además de estos tipos de memoria también el encéfalo nos permite recordar movimientos y estímulos sensoriales, lo cual se conoce como memoria practica y sensorial, por medio de la memoria práctica un deportista puede ejecutar un movimiento repetitivo en el campo de juego o en campo artístico o cultural. Por medio de la memoria sensorial el ser humano es capaz de reconoce una voz al teléfono, un olor aromático, un sabor determinado, un tamaño, un color, una forma, una textura y otras sensaciones propias de cada ser. Para algunos autores existirían tantos tipos de memoria como zonas en la corteza cerebral, cada una especifica según las diferentes habilidades cognitivas, sensoriales y prácticas del ser humano.

“Cuando el estimulo es visual se la conoce como memoria icónica y cuando es auditivo, como memoria ecoica. Este tipo de memoria es esencial en los procesos de la visión, la lectura y la audición, puesto que permite el reconocimiento inmediato de letras, objetos y sonidos.”6

Por otro lado la psicología biológica maneja una hipótesis en la cual de acuerdo al tiempo divide la memoria en memoria sensorial inmediata, que es la que se capta a través de los sentidos de la vista (icónica) y el oído (ecoica); la memoria a corto plazo, dura segundos a minutos, máximo un día; la memoria a mediano plazo, dura días a una semana; y la memoria a largo plazo, dura semanas, meses, años o toda la vida. Para lo anterior describe la hipótesis de la memoria como un proceso de traza múltiple, donde los diferentes tipos de memoria se presentan a través del tiempo de manera individual de acuerdo a la intensidad del estimulo. Estos fenómenos se presentan por la forma en que llega la información al cuerpo, la intensidad de la misma, la forma de almacenamiento, la trascendencia que ella tenga y el estado emocional de la persona.

Figura 1. Hipótesis de la memoria como un proceso de traza múltiple.


Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 644.

“Hipótesis de la memoria como un proceso de traza múltiple. Según esta hipótesis, una memoria sensorial inmediata breve es seguida por una traza de memoria a corto plazo, al que puede seguir una traza de memoria a mediano plazo. Si el aprendizaje es lo bastante sólido, también se puede establecer una traza de memoria a largo plazo.”7

La memoria a largo plazo a su vez se divide en dos subtipos denominados memoria declarativa y memoria no declarativa o procedimental, la primera hace referencia a la memoria que tiene que ver con la formación del ser humano y los hechos propios del aprendizaje, mientras que la segunda es responsable del aprendizaje práctico o de ejecución de actividades.

La memoria declarativa a su vez se divide en memoria episódica, se compone de los recuerdos autobiográficos y los episodios específicos en la vida de cada ser, y en memoria semántica, que tiene que ver con el significados de las palabras y las acciones. La memoria no declarativa a su vez se divide en el aprendizaje de destrezas, la tarea de preparación y el condicionamiento, los cuales son dependientes de la forma en que se aprende y se almacena la información en las diferentes regiones del encéfalo, ya que muchas regiones del encéfalo tienen que ver con los procesos de aprendizaje y memoria, en ellas se puede encontrar que una región puede intervenir en los diferentes procesos y que hay regiones exclusivas para algunos tipos de información.

Figura 2. Regiones cerebrales implicadas en diferentes tipos de aprendizaje y memoria.


Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 661.


A diferencia de lo que ocurre en la vida diaria en la cual un objeto se guarda por completo en un solo sitio en el encéfalo la información se guarda en muchas neuronas simultanea y secuencialmente, de acuerdo a su especificidad, en las neuronas del lóbulo frontal de los hemisferios cerebrales se guarda la información que tiene que ver con el comportamiento social, las normas legales y los movimientos corporales, en el lóbulo parietal la información sensorial, en el lóbulo occipital la información visual, en el lóbulo temporal la información auditiva y del lenguaje, y en el lóbulo insular la información visceral. De igual manera en los hemisferios cerebrales se guarda información específica de acuerdo a la especificidad de cada hemisferio, en el derecho lo artístico, lo musical, lo cultural, el reconocimiento de caras y dibujos, en el izquierdo el lenguaje, el conocimiento científico, los nombres, la habilidad numérica y los actos complejos. Todo esto ocurre porque cada parte de nuestro encéfalo cumple una función exclusiva, aunque en el momento no se ha podido aclarar porque se presenta la asimetría en el funcionamiento de los hemisferios cerebrales.


El proceso de reconocimiento nos ayuda a entender mejor cómo la información se encuentra almacenada en la memoria. Reconocemos el sonido de un instrumento musical (digamos, el piano), sin importar la música que se toque. También reconocemos una canción cualquiera que sea el instrumento en el que se ejecute. Este patrón de reconocimiento denota que un elemento de información puede ser “puesto en un índice” o catalogado en varios “encabezados”, para que podamos localizarlo en varias formas. Así la “hermosa cajera del Banco Nacional” podría estar catalogada bajo “Banco Nacional”, “personas de servicio”, “amigas potenciales”, “rubias”, y algunos otros encabezados. Cuanto mayor sea el número de categorías en que está archivado un elemento, más fácil será recuperarlo de la memoria.8
Cuando se requiere recordar un concepto, se estimulan secuencial y simultáneamente varias zonas de la corteza cerebral para poder evocar la información pertinente, esto es lo que actualmente se conoce como teoría holística del pensamiento y tiene que ver con el concepto de ensamblajes neuronales.


De ahí que Hebb sugiera el concepto de ensamblajes celulares, es decir, grandes grupos de células que tienden a ser operativas al mismo tiempo, porque han sido activadas simultáneamente o de manera muy consecutiva en el pasado. Estos grupos incluirán células que están muy dispersas por el cerebro y que no exhiben necesariamente ninguna disposición especial ordenada. La excitación de las células en una parte del ensamblaje tendería a activar otras de sus células y, de este modo, excitar el conjunto.9
Para que se pueda recordar la información que llega al encéfalo esta debe pasar por las fases de codificación, consolidación y recuperación, en la fase de codificación se clasifica la información, en la fase de consolidación las neuronas de la corteza cerebral hacen que se pase de la memoria a corto plazo a la de largo plazo, de acuerdo a la relevancia que tiene la información que llega a esas neuronas, y en la fase de recuperación se puede recuperar la información a través de los principios de la teoría holística del pensamiento y el concepto de ensamblajes neuronales.

Figura 3. Hipótesis sobre los procesos de memoria: codificación, consolidación y recuperación.

Fuente: ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica. Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 652.

No es posible recordar toda la información que llega al encéfalo porque se sobresaturaría de información y la cabeza seria de un tamaño gigante, por ello los filtros de interés son los encargado de determinar cual es la información pertinente de almacenar y cual no, en esto filtros intervienen las necesidades propias de cada ser, el estilo de vida, la dieta, la herencia, las emoticones y el desarrollo del encéfalo.

Es decir, el cerebro es inundado de información sensitiva procedente de todos nuestros sentidos. Si la mente intentara recordar toda esta información, la capacidad de memoria del cerebro quedaría desbordada en minutos. Afortunadamente, el cerebro tiene una capacidad peculiar de aprender a desechar la información carente de interés. Esto se debe a la inhibición de las vías sinápticas de esta información; el efecto resultante se llama habituación y representa un tipo de memoria negativa.

En cambio el cerebro tiene una capacidad automática y diferente de facilitar y almacenar las huellas de la memoria de la información con consecuencias importantes, como el dolor o el placer. Esta es la memoria positiva, resultado de la facilitación de las vías sinápticas. El proceso se denomina sensibilización de la memoria. 10

La memoria es fundamental en el proceso de aprendizaje, puesto que el aprendizaje se logra cuando el ser humano es capaz de recordar una información almacenada previamente en las neuronas cerebrales. Estos dos procesos en ocasiones se pueden ver afectados por el estado anímico de la persona ya que las neuronas de la corteza cerebral tienen conexiones con las neuronas de la zona límbica o de las emociones, cuando se esta de buen animo se aprende y se recuerda con más facilidad y cuando se esta deprimido o preocupado estos procesos no se ejecutan adecuadamente y es más difícil de almacenar la información recogida por los sentidos y por tanto es también mas difícil de recordarla. Por otro lado cuando un estudiante esta sometido a estrés por un examen que debe presentar produce hormonas que pueden bloquear las sinapsis de las neuronas de la corteza cerebral y hacer que el estudiante conteste erradamente aunque este bien preparado y sepa las respuestas correctas, por ello algunos autores refieren que en un examen de conocimiento no se mide lo que el estudiante sabe sino su capacidad neuronal de responder al estrés, los que mejor se adaptan tienen buenos resultados en la prueba, a esta capacidad de adaptarse al estrés y otros cambios del medio se conoce como plasticidad neuronal. También se sabe que las personas jóvenes aprenden y memorizan con más facilidad que los niños y los ancianos debido a que tienen una gran plasticidad neuronal que les permite adaptarse con facilidad a los cambios del mundo moderno.Concluyendo para el ser humano la memoria es una capacidad fundamental que le permite subsistir en medio de la sociedad, aprendiendo conocimientos fundamentales para el desarrollo de su intelecto, su sensibilidad y su motricidad, además conforma un proceso que aun con los avances tecnológicos y científicos existentes en el momento no es posible aclarar y para el cual a nivel mundial actualmente se manejan hipótesis que dejan en claro la gran complejidad en el funcionamiento del encéfalo humano como centro responsable de los procesos intelectuales que diferencian a los seres humanos de los otros animales que habitan el mundo.



[1] BUSTAMANTE, Jairo. NEUROANATOMÍA FUNCIONAL. 2 ed. Bogotá : Celsus, 1994. p.307.
[2]GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed.  México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 799.
[3] BUSTAMANTE, Jairo. Op.cit., p.307.
[4] GUYTON, Arthur y HALL, John E. Op.cit., p. 810.
[5] BUSTAMANTE, Jairo. Op.cit., p.308.
[6] Ibid.,  p.307.
[7] ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE, S. Marc. Psicología biológica.  Barcelona: Ariel Neurociencia, 2001. p. 644. 
[8] GARRISON, Mark y LOREDO, Olga. Psicología. 2 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2004. p. 113.
[9] ROSENZWEIG; LEIMAN y BREEDLOVE. Op.cit., p.  677.
[10] GUYTON, Arthur y HALL, John E. Op.cit., p. 810.

BIBLIOGRAFIA

GUYTON, Arthur y HALL, John E. Tratado de fisiología médica. 10 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2003. p. 799-815.

BUSTAMANTE, Jairo. NEUROANATOMÍA FUNCIONAL. 2 ed. Bogotá : Celsus, 1994. p. 397-309.

GARRISON, Mark y LOREDO, Olga. Psicología. 2 ed. México : Mc Graw Hill editores. 2004. p. 103-119.

ROSENZWEIG, Mark; LEIMAN, Arnold y BREEDLOVE S. Marc. Psicología biológica. Barcelona : Ariel Neurociencia, 2001. p. 631-710.


 





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